Archive for 24 abril 2007

JORNADAS CONTRA LA SOCIEDAD CÁRCEL (Valencia)

abril 24, 2007

cartel

JORNADAS CONTRA LA SOCIEDAD CÁRCEL

Del 19 de Abril al 25 de Mayo en la Universidad de Valencia
Organiza: Asamblea de Estudiantes Libertarixs

19 Abril, 19:00h – “Psiquiatría y control social”. Fac. de Psicología, aula S.2

24 Abril, 19:00h – “De la COPEL a los FIES: esbozo para una historia de las luchas
contra la cárcel”. Fac. Historia, aula GH 2.2

27 Abril, 19:00h – “Situación actual en los talegos del estado español”, por
Salhaketa. Aulario Norte, Campus de Tarongers, aula 407N.

2 Mayo, 19:00h – “El proceso de criminalización de menores”, por Zatoichi (proyecto
social con chavalas y chavales). Aulario Norte, Campus de Tarongers, aula 407N.

4 Mayo, 19:00h – “Sobre los centros de reforma de menores”, por Enrique Martínez
Reguera. Aulario Norte, Campus de Tarongers, aula 407N.

7 Mayo, 19:00h – “Crítica de la política criminal contra los menores”, por Colla
Xicalla. Aulario Norte, Campus de Tarongers, aula 407N.

10 Mayo, 18:00h – “Política criminal de la globalización: crítica del populismo
punitivo”, por Iñaki Rivera Beiras. Salón de Actos de la Biblioteca de C. Sociales.

11 Mayo, 19:00h – “La rebelión de los comunes: las luchas de los presos durante la
transición”, por César Lorenzo Rubio. Fac. Historia, aula GH 2.2

15 Mayo, 19:00h – “La lucha contra el FIES 1999/2004: balance crítico”, mesa
redonda. Aulario Norte, Campus de Tarongers, aula 407N.

17 Mayo, 19:00h – Presentación de libro Huye, hombre, huye, desde el testimonio de
Pastora, madre del autor Xosé Tarrío.

21 Mayo, 19:00h – Presentación de la campaña contra las grandes condenas. Aulario
Norte, Campus de Tarongers, aula 407N.

25 Mayo, 19:00h – “La reclusión escolar: el estudiante como prisionera a tiempo
parcial”, por Pedro García Olivo. Fac. Filosofía, aula FCE-4.

22 Mayo – Jornada de fiesta y movilización:
11:00h – Concentración en la puerta de la Fac. de Historia.

11:30h – Recorrido por las facultades (traed pancartas,
octavillas…)
13:30h – Comedor, distris y actividades en el Campus de
Tarongers, plaza frente a la biblioteca.

Habrá también concierto en el CSO Roquetes (Castelló) y una Jornada de Teatro
Antirepresivo, con fecha y lugar por determinar.

AMNISTÍA TOTAL!!!!!!
Assemblea d’Estudiants Llibertaris/es

estudiants_llibertaris@hotmail.com
+info: Cartelera Libertaria

A LOS Y LAS EDUCADORAS DE CENTROS CERRADOS: ¿Eres consciente del daño que haces a los chavales en tu trabajo?

abril 21, 2007

 Las prsonas educadoras que hace poco nos informaron de lo que está psando en el centro “la jarosa”, se han organizado en Madrid para poner en marcha una campaña que promueva un debate serio entre las personas que desde sus puestos de educadores de centros, están haciendo de cadena de transmisión de los planteamientos represivos en los que se sustenta la ley penal, ejecutando, en su labor supuestamente  educativa, los reglamentos fascistas de los centros, significando el maltrato sistemático y continuo a los chavales que cumplen condena bajo su supervisión.

adjuntamos la “CARTA A EDUCADORES”, como un buen material de denuncia y para que todo aquel o aquella que conozca peña trabajando en centros la pase colaborando con la campaña.

carta a educadores

VI Marcha contra la macrocárcel de Zuera 2007 (ZARAGOZA)

abril 12, 2007

 cartel marcha zuera

Será el dia 15 de abril; domingo.
Se sale a las 10:30 de la plaza de Aragón (6€ bono viaje mas apoyo)
O a las 9:00 de la plaza de la Madalena si vas en bici.

Actuaciones musicales (31 rap school, Rottenmeyer and the Psicopunks, Interlude, El Chanca, Expovisión)
Vermú popular, taller de cartas, proyecciones, mesas de material, juegos, ruido para que nos oigan…..

Venta de bonos; en Birosta, La Revuelta, Rasmia y Via Láctea.

Te esperamos!!!!

Si vienes de Euskal Herria; autobus el mismo domingo ida y vuelta desde Bilbo, Gazteiz o Iruñea. Telefono 974 272004 para horarios, quedadas etc. 12 € Vale el bono

más info en marchazuera.noblezabaturra.org

Comunicado:

Desde la Iniciativa Ciudadana contra las Macrocárceles os convocamos a la sexta Marcha a la Macrocárcel de Zuera, y es que los motivos que en el año 2000, tras la apertura de esta macrocárcel, nos hicieron manifestarnos en la primera marcha, siguen lamentablemente vigentes a día de hoy.

La macrocárcel de Zuera es un exponente más de la política penal, penitenciaria y social del Estado Español, represiva y excluyente que sigue primando la pena privativa de libertad sobre cualquier otra solución a los conflictos sociales:

Políticas policiales y penales que inflan los castigos a la pequeña delincuencia, que persiguen delitos de poca repercusión social (11 años por el robo de cuatro móviles) y encubren otros de mayor trascendencia (delitos ecológicos, fraude fiscal, delitos financieros,…).

Políticas penitenciarias que profundizan en la exclusión de las personas presas, vulnerando la propia legislación penitenciaria (hacinamiento, malos tratos, negación del derecho a la salud, del derecho al trabajo, del acceso a beneficios penitenciarios especialmente a los extranjeros,…).

Políticas sociales de control que marginan y clientelizan a la población marginada, que criminalizan a los inmigrantes pobres, que excluyen cada vez desde más jóvenes, y que sirven de pretexto a la justicia penal punitiva y a todo el gasto que conlleva esta industria de control social.

La cárcel no sólo marca a las personas presas, sino también a sus familiares, que además de ver a su ser querido encarcelado, y de tener que afrontar sus gastos, ya que la mayoría de las personas no pueden acceder a un trabajo dentro de prisión, tienen que hacerse cargo de responsabilidades familiares que la persona encarcelada no puede atender.
Además, debido a la vulneración sistemática del derecho de toda persona presa al cumplimiento en su lugar de origen, se obliga al familiar a desplazarse kilómetros y kilómetros, arriesgando su propia vida al acudir a comunicar a la prisión.

No hay que olvidar que ni la cárcel, ni la marginación, ni la pobreza, van a dejar de existir sin un cambio previo en la percepción social, percepción condicionada por un dispositivo perfectamente organizado y formado por políticos, jueces, abogados, fiscales, policías, psicólogos, trabajadores sociales, educadores y comunicadores.

Desde la Iniciativa Ciudadana contra las Macrocárceles pretendemos dar a conocer la realidad de las políticas penales y penitenciarias y sus consecuencias, buscando una solución a los conflictos que no perpetúe las injusticias sociales.

Iniciativa Ciudadana conta las Macrocárceles. Zaragoza
Marzo del 2007

Maltratos en “LA JAROSA”

abril 11, 2007

Que en los centros de menores no se respetan los derechos de los chavales y su estancia en ellos supone una vivencia de maltrato que imposibilita sus procesos de desarrollo y crecimiento, es algo que ya sabemos.

Esta realidad se hace tan patente que desde hace un tiempo son los mismos educadores y educadoras que trabajan en dichos centros los que se ven obligados a denunciar como testigos directos de cómo las normativas y regimenes disciplinarios niegan toda la posibilidad de trabajo educativo.

colgamos un crónica de cómo funciona el centro “LA JAROSA” (madrid),  gestionado po O´Belen, escrita por  un educador que desempeñaba ahí su funciones, hasta que obviamente tuvo que dejarlo.

cronica la jarosa

DECLARACIÓN DE LA PARROQUIA SAN CARLOS BORROMEO.-Reunidos en nombre del señor

abril 6, 2007

 La decisión tomada por el Arzobispado de Madrid de cerrar nuestra parroquia nos hace pensar que la entreverada esperanza de que el Papa actual diese signos de apertura y confirmase el caminar renovador de una iglesia posconciliar, se ha ido desvaneciendo. Ahí están las recientes alarmas teológicas de Roma contra Jon Sobrino y otras que se están produciendo en diversas partes de la Iglesia.

Nuestra parroquia, (conocida como parroquia de los marginados) presidida por los curas Javier Baeza, Enrique de Castro, y Pepe Díaz , y constituida por una pléyade de personas muy diversas, es testigo de cómo han entrado en ella y encontrado condiciones para llamarla su casa, casa que les ha permitido hacer amistad y comunidad con otros, buscar y reafirmar el sentido de la vida y compaginar sus afanes y luchas humanas con la fe en Jesús de Nazaret. Algo, pues, más que un lugar de rutina para cumplir preceptiva y ordenadamente unos rituales religiosos.

No nos imaginamos a Jesús de Nazaret, que dice estar allí donde se reúnan dos o más en su nombre, dispersando y alejando de su lado, a un grupo, a una persona cualquiera, que buscara oírlo, conocerlo, estar con él y seguirlo. Lo suyo era la cercanía, la mezcla con la gente, la instintiva preferencia por quienes veía más débiles, caídos, excluidos o necesitados: publicanos, pecadores, prostitutas, extranjeros, etc.

A Jesús no se le veía reunido en lugares distinguidos, especialmente preparados, donde se le recibiera con pompa y reverencia. Improvisaba cualquier lugar. Había quienes, provenientes de clase o función social relevante, se le acercaban taimados, dispuestos a examinarle y tenderle una trampa. Eran los Sumos Sacerdotes, los Senadores seglares de familias aristócratas, los Letrados ( saduceos y escribas).

Con ellos Jesús fue implacable en la denuncia de su orgullo e hipocresía, de su afán de figurar y dominar. Lo que menos les toleraba era sus abusos en nombre de la religión. Su sentencia de que “hay que destruir el templo” los exegetas la interpretan como que el templo, en cuanto tal, ya no es necesariamente el lugar del encuentro con Dios y menos cuando ese templo ha estado simbolizando a un Dios favorecedor de los privilegios de la casta sacerdotal y legitimador de impuestos y cargas para los campesinos: “Llega la hora en que los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad” (Jn 4, 21-23).

El pueblo por el contrario, desconocedor de la ley y menospreciado, lo escuchaba encantado, hacía correr su nombre de boca en boca.

Podemos comprobar con gozo que el documento del Vaticano II “Presbyterorum Ordinis”, dedicado a los sacerdotes, refleja este espíritu cuando escribe que los presbíteros “viven entre los demás hombres como entre hermanos”, “no deben alejarse del pueblo de Dios ni de ningún hombre”, “no deben sentirse extraños a su existencia y condiciones de vida”, “deben conocerlos de verdad”, y puedan así “hacerse como San Pablo todo para todos” ( PO, 3), “tratando, por lo tanto, a todos con eximia humanidad, a ejemplo de su Señor ” (PO, 6).

Las tareas de los presbíteros, según el Vaticano II, son claras: 1ª) Ejercer su ministerio al modo como lo ejerció Jesús, sacerdote del pueblo para el pueblo. 2ª) Predicar el Evangelio de Dios a todos, pero adaptado a las circunstancias concretas de la vida, según las diversas necesidades de los oyentes. 2ª Constituir y aumentar el pueblo de Dios. 3ª) Educarlo en una fe sincera y libre: “De poco aprovecharán las ceremonias por bellas que sean, si no se ordenan a educar a los hombres para que consigan su madurez cristiana”. Tal educación debe ayudarles a discernir los acontecimientos y a cultivar una vida comunitaria. 4ª) “Considerar que los pobres y los débiles, con quienes el Señor se presentó especialmente asociado, y cuya evangelización se da como signo de la obra mesiánica, les están confiados de manera especial” (PO, 6).

No ententedemos que una “parroquia de marginados”, en consonancia con el Evangelio y el Vaticano II, se la pretenda configurar como una parroquia más o menos burguesa de nuestras ciudades, donde predomina frecuentemente la primacía estereotipada del cura y la regularidad estética del culto y no la participación directa y viva de la comunidad.

Si nos empeñamos en seguir al pie de la letra, y nada más que al pie de la letra, el diseño litúrgico del Misal romano con sus pormenorizadas rúbricas, damos como muerta toda vida y creatividad litúrgica. Más que en creadores nos convertimos entonces en recitadores mecánicos de fórmulas litúrgicas, que nos impiden llevar a la celebración eucarística la realidad viva de nuestro tiempo, de nuestra gente, de nuestra comunidad y de nuestras personas concretas.

¿Por qué una comunidad de hoy no puede crear sus oraciones propias como lo hacían las comunidades anteriores en sus respectivas circunstancias? ¿Qué hace suponer que aquellas fórmulas –particulares de entonces- deben ser asumidas al pie de la letra y no puedan ser sustituidas por otras de hoy? Lo esencial -que es lo que hay que guardar- es permanente; pero lo accidental, cambia y es variable. Esta estéril y aburrida repetición de fórmulas y modelos del pasado es lo que ha llevado a calificar a buena parte de nuestra liturgia de momia sagrada.

No es difícil descubrir, tras la decisión de cerrar nuestra parroquia de San Carlos Borromeo , una peculiar concepción teológica:

– La autoridad eclesiástica se considera aparte y por encima de la comunidad y, por tanto, como autónoma y válida por sí misma.

– La persona es a natura corrupta e impotente para el bien.

– La persona y toda la realidad creada se desenvuelve bajo dos dimensiones: una profana y otra sagrada.

– La sanación, realización, santificación y gobierno de la persona no es posible sin la mediación de los ministros sagrados, depositarios y portadores de la verdad, de la santidad y del gobierno.

En el fondo, hay una desposesión de la santidad o bondad ontológica de la persona, de sus capacidades innatas para actuar con reflexión, libertad y responsabilidad y, lógicamente, una desconfianza radical en sí mismo y una dimisión de sí en otras instancias externas que le aseguran lo que por sí mismo no podría adquirir.

Este pensar sostiene en incolumidad el valor sagrado de la autoridad, la dependencia total de ella, y la justificación de toda suerte de arbitrariedad y despotismo. Naturalmente, nada de esto casa con lo que dice el concilio Vaticano II: “La personal dignidad y libertad del hombre no encuentran en ninguna ley humana mayor seguridad que la que encuentra en el Evangelio de Cristo , confiado a la Iglesia. Pues este Evangelio proclama y enuncia la libertad de los hijos de Dios, rechaza toda esclavitud, respeta como santa la dignidad de la conciencia y la libertad de sus decisiones, amonesta continuamente a revalorizar todos los talentos humanos en el servicio de Dios y de los hombres. Y, así, la iglesia proclama los derechos humanos y reconoce y estima en mucho el dinamismo de nuestro tiempo , con el que se promueve estos derechos por todas partes” (GS, 41) .

A la hora de discernir la validez y oportunidad de esta decisión eclesiástica, nos proponemos seguir fieles al Señor y a los hermanos, guiándonos por los siguiente principios:

 

1.- Volver a Cristo, norma fundante y fundamental de la Iglesia

El Vaticano II decretó la renovación. Sin renovación la iglesia languidece y se ancla estéril en el pasado. Pero la reforma en la Iglesia no es posible sino es volviendo a Jesús. No hay más futuro para la Iglesia que el que viene de Jesús. La Iglesia sólo fue grande cuando ensayó humildemente el seguimiento de Jesús. Para discernir lo que es abuso, desviación o infidelidad en la Iglesia no tenemos más medida que el Evangelio. Muchas de las tradiciones establecidas en la Iglesia pueden llevarla a un verdadero cautiverio.

Con gran acierto, el concilio volvió a recordarnos que la Iglesia no tiene más centralidad que la persona de Jesús. Y si ella pretende seguir a Jesús, no tiene si no seguir contando al mundo lo que ocurrió con Jesús, proclamar su enseñanza y su vida. Jesús no fue un soberano de este mundo, no fue rico, sino que vivió como un aldeano pobre y, por su programa, -anuncio del Reino de Dios: dignidad, igualdad y emancipación de los más pobres- fueron los grandes de este mundo ( imperio y sinagoga) los que lo persiguieron y eliminaron. Su condena a morir en la cruz, arrojado fuera de la ciudad como a un estercolero, es la muestra suprema de su incompatibilidad con los señores de este mundo. Destrozado por el poder, es el siervo sufriente, imagen de otros innumerables siervos, derrotados por los que gobiernan y se hacen llamar señores, pero acreditado y resucitado por Dios mismo.

 

2. Volver a una Iglesia anunciadora del Reino y servidora.

“La Iglesia recibe la misión de anunciar el reino de Cristo y de Dios e instaurarlo en todos los pueblos” (LG, 5). Lo que Dios desea para el mundo, en perspectiva cristiana, lo ha hecho manifiesto a través de Jesús. Y la Iglesia, si algún encargo tiene, es el de manifestar lo hecho por Jesús. Nunca la Iglesia es meta de sí misma. La salvación viene de Jesús, no de la Iglesia. Nunca ella tuvo otro Señor.

Cristo mismo no se anunció a sí mismo ni se predicó a sí mismo sino al Reino. La Iglesia, discípula y seguidora suya, debe hacer lo mismo. Su vocación es servir, no dominar: “Sirvienta de la humanidad”, la llamaba el Papa Pablo VI. Este servicio lo hace viviendo en el mundo, sintiéndose parte del mundo y en solidaridad con él, pues “el mundo es el único tema por el que Dios se interesa”.

 

3. Volver a una Iglesia democrática y democratizadora que haga real la igualdad

“En el Pueblo de Dios es común la dignidad de los miembros, común la gracia de la filiación; común la llamada a la perfección: una sola salvación, única la esperanza e indivisa la caridad. No hay, por consiguiente, en Cristo y en la Iglesia ninguna desigualdad por razón de la raza, de la nacionalidad, de la condición social o del sexo, porque no hay judío ni griego; no hay siervo o libre; no hay varón ni mujer. Pues todos vosotros sois “uno” en Cristo Jesús (Gal 3,28 gr.; Col 3, 11)” (LG, 32). “Existe una auténtica igualdad entre todos en cuanto a la dignidad y a la acción común a todos los fieles en orden a la edificación del Cuerpo de Cristo” (LG, 32).

La democratización de la Iglesia es asunto suyo vital para que pueda adquirir credibilidad en la sociedad actual. Pero esa democratización no es posible sin lograr una auténtica convivencia de hermanos e iguales. Y este objetivo no se logra ciertamente por las sendas de un sacerdocio presbiteral superior, privilegiado y excluyente, tal como aparece configurado con concentración absoluta del poder en el vértice, y delegado en los demás grados de la jerarquía.

Para emprender este camino hay que partir de la vida de Jesús, el cual, siendo laico, “produjo un cambio de sacerdocio” (Hb 7,12), “fue sacerdote por la fuerza de una vida indestructible” (Hb 7,16). La constitución del sacerdocio de Jesús está en que “se asemeja a sus hermanos, es compasivo, prueba el sufrimiento, ofrece en su vida mortal oraciones a gritos y lágrimas, es decir, se identifica con su pueblo, sin avergonzarse de llamarlos hermanos”.

La vida entera de Jesús fue una vida sacerdotal , en el sentido de que se hizo hombre, fue un pobre, luchó por la justicia, fustigó los vicios del poder, se identificó con los más oprimidos, los defendió, acogió y trató sin discriminación a las mujeres, entró en conflicto con los que tenían otra imagen de Dios y de la religión y tuvo que aceptar por fidelidad ser perseguido y morir crucificado fuera de la ciudad. Este original sacerdocio de Jesús es el que hay que proseguir en la historia.

Consecuentemente, es esto lo que enseña el Vaticano II: “Todos los bautizados son consagrados como sacerdocio santo” (LG, 10).

Como enseña el apóstol Pablo hay en la Iglesia diversidad de funciones, pero ninguna de ellas se traduce en rango, superioridad o dominio. Todos son hermanos y hermanas y, en consecuencia, iguales. Una tarea ésta inmensa de cara a las mujeres, doblemente discriminadas en la Iglesia como laicas y mujeres.

La responsabilidad es de todos, dentro de un modelo comunitario, con diversidad de carismas, derramados por el Espíritu para el servicio de la comunidad. Una iglesia comunitaria y pluralista.

El Vaticano II no pone el fundamento de la Iglesia en el esquema bipolar “clérigos-lacios” que quita protagonismo, participación y responsabilidad a la asamblea cristiana.

Todo cristiano y toda cristiana participan en la triple función de Cristo: enseñar, santificar y gobernar. La Iglesia entera, pueblo de Dios, prosigue el sacerdocio de Cristo, sin perder la laicidad, en el ámbito de lo profano e inmundo, de los echados fuera. Este sacerdocio es lo primero y sustancial; el otro, el presbiteral, es un ministerio admirable, pero en cuanto ordenado al común es posterior, secundario y de servicio. El presbítero es, antes que nada, “ministro de la Palabra”, que debe comunicar a todos, sin que se vea ceñido exclusivamente al altar y a la administración de los sacramentos.

 

4. Volver a una Iglesia profundamente humana que establezca una nueva relación con el mundo

El cambio de relación de la Iglesia con el mundo es uno de los cambios mayores operados por el Vaticano II. Son muchos los textos en que el concilio habla “de tender un puente hacia el mundo”, “de querer entablar un diálogo con él”, “de sentirse solidario con su historia”, “de considerar sus senderos como propios”, etc. La Iglesia expresaba su conciencia de necesitar ser evangelizada, de reconocer el dinamismo de la época actual y cuanto de bueno, verdadero y justo existe en la variedad de las instituciones humanas, de escucharlo y aprender de él, de proclamar los derechos humanos. (Cfr. GS, 1, 40,42,43) .

El concilio se abría con inmensa simpatía al mundo, a la ciencia, al progreso, a los valores humanos, a la colaboración entre la ciencia y la fe, al respeto de la autonomía de lo creado y a los derechos de la razón, de la ciencia y de la libertad. Resulta estimulante volver a recordar estas palabras del papa Pablo VI: “Vosotros, humanistas modernos, reconoced nuestro nuevo humanismo: también nosotros –y más que nadie- somos promotores del hombre” (Pablo VI, 7-XII-1965, nº 8). Lo mismo expresó el papa Juan Pablo II en su encíclica Diver in misericordia: “Mientras las diversas corrientes del pasado y del presente pensamiento humano han sido y siguen siendo propensas a dividir e incluso contraponer el teocentrismo y el antropocentrismo, la Iglesia, en cambio, siguiendo a Cristo, trata de unirlas en la historia del hombre de manera orgánica y profunda. Este es también uno de los principios fundamentales, y quizás el más importante, del Magisterio del último concilio” ( Dives in misericordia, 1).

Valoración y conclusiones Afortunadamente, la base y guía fundamental del cristiano es el Evangelio, que juzga cualquier comportamiento, incluído el de la jerarquía. Todo mandato debe ser conforme a razón y a las pautas del Evangelio. Y, en la medida en que no sea ni racional ni evangélico, es lícito no obedecerlo. Hay que saber obedecer , pero también y hay que saber mandar.

 

Por lo personal y comunitariamente vivido, por lo inmediatamente acontecido, entendemos y, por eso, lo denunciamos, que la autoridad eclesiástica, representada por el cardenal de Madrid, ha actuado de modo arbitrario e ilícito. Tal actuación

1. Tal actuación demuestra que dicha autoridad ha juzgado y manifestado sin fundamento, que la comunidad parroquial de San Carlos Borromeo celebra la Eucaristía en disconformidad con el espíritu y exigencias de la verdadera liturgia católica.

2. El procedimiento seguido hasta adoptar esta decisión, demuestra todo un talante distante, desconfiado, autoritario, que no se ha movido a impulsos de lo exigido por un trato y diálogo de igualdad fraternal. La autoridad desconoce el ritmo real de nuestra comunidad, no la ha escuchado ni respetado, y más que un servicio de apoyo, felicitación y aliento ha expresado un comportamiento de incomprensión, reproches y prepotencia hacia los sacerdotes y miembros de toda la comunidad. Una decisión de ese tipo no es aprobable ni evangélicamente, ni teológicamente, ni éticamente, ni jurídicamente.

3. Es inadmisible la valoración dual que se ha hecho, a distancia y sin conocimiento de causa, de que en lo social la comunidad es admirable y en lo litúrgico y catequético un desastre. Ese dualismo no existe en la comunidad sino en la mente de quien tal piensa y ordena . En la comunidad parroquial el anuncio del Evangelio es esencial y sirve para iluminar, guiar y formar los comportamientos de la comunidad. Su vivir no está separado de su fe, de una fe en el seguimiento de Jesús, norma fundamental de todo el quehacer cristiano.

4. Tenemos motivos suficientes para exponer nuestro desacuerdo con los juicios y decisión de nuestro Pastor e invitarle a mostrar más confianza y respeto en sus hermanos en la fe, a implicarse antes de juzgar en su vida, problemas, sufrimientos, luchas y esperanzas de sus asambleas eucarísticas, a reconsiderar y lamentar la decepción que les ha producido y reparar la mala imagen que de la Iglesia está proyectando en muchos ambientes y multitud de personas y en muchísimos de los que, contra lo que él y sus asesores piensan, han encontrado en esta parroquia atracción, claves y motivaciones evangélicas y humanas para sentirse más humanos y luchar por un mundo más justo y fraterno.

5. Nos duele que, ante tanta vida, de tantos años, surgida de tanto amor, generosidad y compromiso nos veamos precisados a sufrir actitudes y acciones tan injustas e impropias de unos hermanos en la fe, cuya misión es promover y asegurar la unidad en la fe, el amor y la esperanza.

Declaración reflexionada, comentada y aprobada en Asamblea Comunitaria por la Parroquia de San Carlos Borromeo

 

Más Información: La parroquia ha abierto su propia página Web http://www.sancarlosborromeo.org/, a través de la cual se puede manifestar la solidaridad contra el cierre

NOS QUIEREN CERRAR LA PARROQUIA DE ENTREVÍAS ¡¡¡

abril 1, 2007

parroquia entrev�as

Que desde 27 años la parroquia de entrevías haya sido espacio de autorganización y cuidado de las personas más machacadas por el inhumano sistema capitalista, que haya sido un referente en la politización de la asitencia social, y que siga siendo un espacio autónomo de lucha contra la exclusión social, parece que no gusta a la jerarquía eclesial.

Eso ya lo sabíamos de siempre, pero ahora los muy cretinos, se atreven a decir que nos vayamos, que lo que allí se hace no vale, que la opción de estar junto a los más jodidos no es cosa de cristianos…!que sabran ellos¡

Lo que seguro que no saben es que la peña no se va así porque sí de los sitios que han hecho suyos, que han visto nacer a sus familias y a sus luchas, que la gente no va a abandonar como si nada uno los espacios más preciosos de sociabilidad política del estado español.

Por lo que a nosotras respecta, la parroquia acogio nuestro nacimiento allá en el 2002, cuando un grupo de colegas empezamos la coordinadora en defensa de los niños y las niñas, allí, debatiendo entre los bancos colocados en círculo por dónde empezar la difícil tarea de denunciar el maltrato de los chavales y chavalas.

Desde aquí el máximo apoyo.

INVITAMOS A LA GENTE A ESCRIBIR EN ESTE BLOG COMENTARIOS DE APOYO, QUE SERÁN ENVIADOS A LA PARROQUIA .

adjuntamos un enlace sobre una noticia dónde se explica los pormenores de asunto y reproducimos un comunicado que ha emitido la parroquia.

EL Arzobispado de Madrid decide cerrar la Parroquia de San Carlos Borromeo dedicada al mundo de la marginación.

La parroquia de San Carlos Borromeo, situada en el barrio de entrevías, se conoce desde hace 27 años como la parroquia de los marginados.

En torno a ella nos hemos ido encontrando personas de muy distinta clase y condición: chavales de la calle, empresarios, madres, políticos, insumisos, jueces, inmigrantes, colectivos sociales y de iglesia, agnósticos y ateos y creyentes de distinta confesión. En ella han nacido grupos como el de las Madres, Traperos de Emaus, Coordinadora de Barrios, Escuela sobre Marginación, Fundación Raices…

El anterior Arzobispo de Madrid Cardenal Suquia confirmó la trayectoria de la parroquia decidiendo que ésta se dedicara al mundo de los excluidos.

Ante la actual decisión de cerrar la parroquia interpelamos a la Iglesia: ¿por qué el Obispo no cree en nuestra fe?

Evangelio literalmente significa “buena noticia” y eso hemos ido experimentando. Por eso el lema de la parroquia es el texto del evangelista Lucas en el que Jesús proclama:

El Espíritu del Señor está sobre mí. El me ha ungido para llevar buenas noticias a los pobres, para anunciar la libertad a los cautivos y a los ciegos que pronto van a ver, para poner en libertad a los oprimidos y la Amnistia de parte de Dios.
Is 58,6
Lev 25,10

Lo que Jesús proclama en este texto es la fe que hemos descubierto y la que queremos seguir viviendo. La asamblea ha decidido seguir adelante.

Convocatoria Rueda de Prensa:

Día: MARTES 3 de Abril a las 11h.
Lugar: Parroquia San Carlos Borromeo